Edificar la fe desde la juventud

El grupo de jóvenes “Los Nachos” de la Iglesia Matriz San Ignacio de Loyola pudieron descubrir junto al Padre Emiliano Aguirre y demás colaboradores otra experiencia misionera siendo, esta vez, en la localidad de O’Higgins ( Partido de Chacabuco) en su Parroquia “San José” transmitiendo la palabra de Dios y su fe desde el viernes 3 al miércoles 8 de enero. “El misionar tiene que ver con el todos los días. Se trata de mostrar a este Dios que ha hecho experiencia en nosotros y llevarla a nuestra casa, trabajo y donde estemos no sólo con la palabra sino también con las buenas actitudes y gestos. Vivimos tiempos en que nos cuesta transmitir el amor. Estamos pensando en uno mismo y hasta que no hagamos experiencia de este Dios que nos invita a interiorizarnos, a morir en la cruz como hizo Jesús, no podremos dar ese amor a los demás. Siempre estamos esperando que el otro regrese, Dios nos invita a dar sin recibir; si damos con generosidad, el resto viene por añadidura. Dios va poniendo a personas, situaciones y lugares. Siempre está saliendo a nuestro encuentro. Este tiempo de misión fue un Dios que salió para mostrarnos el testimonio de fe de esa gente que vive en este pueblo, siendo para nosotros, un motivo de gran alegría”, confesó el Sacerdote.

Testimonios jóvenes

Joaquín (20 años): “Esta es mi primera misión. Hace bastante que estoy en el grupo. Muy contento por habernos encontrado con tantas cosas lindas y mucha gente con experiencia. Noté un grupo unido y, desde el primer día que dije que quería formar parte de “Los Nachos”, me doy cuenta de que no me equivoqué. Espero que sea la primera de muchas”.

Catalina (17 años): “En mi caso es la cuarta misión. Estuvimos en Junín, Alberti y Chacabuco. Estoy plena, muy feliz que Dios me haya permitido vivir esta experiencia con este grupo de jóvenes. La fe compartida hace que uno crezca. La vuelta es dura porque uno se quiere quedar para siempre. Compartir con esa gente tan amable que no tiene problemas en vivir la fe y la vida con vos. Dios se va presentando en nuestros presentes de acuerdo a sus planes”.

Pilar (15 años): “Es la segunda vez que misiono. Hace mucho quería estar en un grupo así”.

Belén (17 años): “Empecé el año pasado. Catalina, mi amiga, me invitó al cenáculo. Tenía un montón de dudas, me animé, me encantó y, desde ahí,no paré. Cuando egresemos de la secundaria (como tenemos pensado irnos a estudiar a Bs. As.) nuestra idea es seguir misionando. Significó un crecimiento y deseaba poner en práctica lo que había aprendido en Chacabuco“.

AUDIO LT20

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Categorías: Sociedad
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